El presente Informe se centra en los municipios de 501 a 2000 habitantes, un segmento del conjunto de la población rural que requiere de un especial apoyo por dos grandes razones: por limitar, por su límite inferior, con las poblaciones menores de 500 habitantes, en las que resulta más difícil emprender y mantener sostenidamente una actividad autónoma novedosa; y por su límite superior, por acercarse a la población de los pequeños centros comarcales o sub-comarcales, que tienen una funcionalidad mayor en la articulación del territorio y cuyo volumen demanda una planificación económica y social más detallada.
El empleo autónomo rural es en España más habitual en proporción al total de la población que en las zonas urbanas, pero necesita ampliarse para atender necesidades nuevas derivadas del cambio social, tecnológico y del emprendimiento. Para proporcionar un impulso adicional al empleo rural local, es necesario partir de caracterizar esas zonas, sistematizar su empleo autónomo actual, detectar líneas de nuevo empleo autónomo con una probabilidad elevada de sostenibilidad, y llevar a cabo actuaciones planificadas por los agentes públicos y privados que proporcionen los incentivos para todo ello. El Informe especifica una variedad de profesiones susceptibles de ser cubiertas a escala local rural por medio del trabajo autónomo, para municipios de 501 a 2.000 habitantes, aplicando una tasa objetivo de empleo autónomo por municipio extraída a partir de una muestra seleccionada de municipios de la base de datos del Consejo General de Economistas de España, y un coste medio imputado a los instrumentos de fomento del trabajo autónomo seleccionados.