Mediante este documento se pretende fundamentar una visión moderna y realista de la responsabilidad social en el trabajo autónomo, que tiene en cuenta su capacidad transformadora y de emprendimiento, su sostenibilidad global en el tiempo, y también la necesidad de reposicionarse periódicamente ante los cambios en su entorno competitivo.
Aunque la aplicación por parte de los trabajadores y trabajadoras autónomos de medidas de responsabilidad social de la empresa pueda parecer inicialmente como menos urgente o incluso menos necesaria que en otros sectores empresariales, ello no es así, pues el trabajo autónomo afecta a millones de personas trabajadoras directas y millones de personas consumidoras de bienes y servicios, moviliza un volumen destacado de valor añadido bruto, y tiene sus propios requisitos de sostenibilidad económica, social y ambiental.